Son las tres de la mañana y afuera llueve. Para ciertos humanos eso es lo que sucede, no para mí. Sé que el Sol ha muerto y las cosas afuera sollozan hace tiempo; que los días están de luto y se visten de negro con la noche; y que hoy bajo una viuda sombra recuerdan el alba y lloran la pérdida.
Son las tres de la mañana y de la tarde y afuera hay un funeral. Se destaca la lágrima y el negro.
Sé que estoy poéticamente cuerdo y literalmente loco.
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