lunes, 31 de octubre de 2011

Logré entrar a la base de datos del área 51 hackeando su sistema. Descubrí algo insólito. Es una organización que monitorea la actividad de siete Dioses ubicados alrededor de la Tierra. Cada uno, sentado en algo similar a una silla cósmica, escribe un Macropoema hace varias eternidades. Desconocen las motivaciones de las entidades divinas, pero se preparan militarmente para lo peor: 

que uno de esos Macropoemas sea arrojado al mundo y vuelva loca a la gente.

domingo, 23 de octubre de 2011

Somos un quilombo hecho carne.
Si me decapitaran, ¿Cuántas teorías y miedos perdería?

Opto por la vida, porque si opto por la muerte no puedo equivocarme.

Soy el único ejemplar que queda de mí.
Cada Nosotros es la matriz de mi incertidumbre 
El miedo es esa ola que revienta en la orilla del delirio
Tuve mi decapitación
en un sueño
cuando ocurrió continué con vida
libre de teorías y ficciones
era enteramente
un instinto en pleno orgasmo
un animal feroz

Inicio

Tomo lo fugaz en mis manos
como agua de una fuente
y acaricio mi rostro

sello esa fugacidad
que me diste
y la incorporo en mi tiempo
y me la vierto en los ojos
para no mirar otra cosa
que no tenga tu orígen

Transición

Si quisiera dar muerte a las cosas
solo tendría que mencionarlas;
entre lo inexpicable y explicable no hay vida,
es un pasaje que está lleno de asesinos.

Moviente

Desmentimos el tiempo,
cuando te miro y me miras
mis manos siempre jóvenes
ante las horas que no son ciertas

Soy un falso anciano,
condenado al péndulo que moviste

Pasajes oasis...



La ciencia prelógica del poema.

La poesía precede al lenguaje.

Escribo para conocerme. Naturalmente, busco regresar a mi certeza.

Estoy sobrio hasta que comienzo a escribir.
Mis letras a veces son niños y niñas jugando a inventar cosas, y por momentos no saben lo que dicen.
¿Cómo hacer para que tus ojos sorteen mi existencia cuando quiero esconderme, si el mundo en que vivo está hecho de tus ojos?
Creo que la Razón no puede confiar en la vida, porque si lo hace tendría que matarse.
Mi vértigo es un abismo iluminado,

que miro con ojos envueltos en sombra.