Por las noches, cuando todos duermen y nadie mira, el Mundo entra en delirio y acurruca su vastedad para entrar en la pequeñez de nuestros sueños. Atenta a las primeras claridades, el Alba lenta le susurra y desembriaga para volver a la cordura del día.
Delirante y cuerdo es el Mundo.
Delirante y cuerdo es el Mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario